Esperamos unos minutos. Un doctor llegó a la sala de espera de emergencia y habló con papá y mamá. Mamá dio un gritito al escucharlo y se cubrió la boca, antes de abrazar a papá y llorar sobre su hombro.
Temí lo peor, y era mi culpa por no actuar más rápido y llamar a emergencia de inmediato.
Al principio, la idea era hacerle un legrado a Georgia, pero fue imposible retener los daños que provocó el aborto y tuvieron que quitarle todo lo que tenía, desde el útero hasta los ovarios. No solo fue e