Capítulo 27. Polvo de Hadas
Al atardecer del siguiente día, Samantha escuchó el helicóptero de Aristo que regresaba y agradeció que la mudanza al tercer piso había terminado. Salió de la cocina donde hablaba con la cocinera de la cena de las gemelas y se dirigió a la terraza donde se sentó a esperar que las niñas bajaran para darles de comer. A su lado Demetrios estaba entretenido jugando Sudoku [1] en su móvil.
―Te apuesto que no se dará cuenta de la mudanza hasta el fin de semana ―aseguró Samantha.
―Hecho, para mí se