Este capítulo está narrado desde dos puntos de vista que se entrelazan a lo largo de la escena. En algunos momentos no se indica explícitamente quién está hablando, pero las emociones, pensamientos y acciones permiten entender de quién se trata.
El crujido de las ramas rompió el aire y me tensé al instante.
De entre las sombras emergió el lobo negro. Lo reconocí de inmediato: era el mismo que había enfrentado a Lyra. Su pelaje parecía absorber la luz y sus ojos rojos brillaban con una violencia