Pov Kier
El aullido le atravesó el pecho.
No fue solo un sonido.
Fue un llamado.
Kier alzó la cabeza de golpe, los músculos tensándose al instante. Lo sintió en la sangre, en los huesos, en algo más profundo que no sabía nombrar… pero que lo obligaba a moverse.
Giró apenas el rostro.
Detrás de él, el campo de batalla seguía ardiendo. Gruñidos, choques de cuerpos, órdenes gritadas, el caos desplegándose sin pausa. Los suyos seguían luchando.
Y por un segundo dudó.
Solo un segundo.
Después, apro