Estoy muy feliz por Sebastián, él realmente lo merecía, los deje solos mientras me fui a la cocina a comer esa deliciosa tarta de manzana, la boca se me ase agua de tan solo imaginarla
Estaba comiendo tranquilamente cuando un dolor agudo me atraviesa la cabeza, casi caigo, logre agarrarme de la mesada, pero accidentalmente tire el plato al piso, este iso mucho ruido como para que Sebastián se alterara, salió corriendo de la habitación
-¿Malika estás bien?.- me pregunto acercándose
-sí, solo e