★ Emily
El camino al aquelarre nunca se me hacía corto, pero esta vez la distancia entre el bosque y nuestro refugio se sentía interminable. Mis pensamientos seguían atorados en todo lo que Leónidas había dicho, en ese estúpido «Esmeralda está viva»que no dejaba de rondar mi mente. Mientras caminaba junto a Arthur, no pude evitar notar cómo su silencio se había vuelto más denso, más pesado, como si él también cargara con el peso de esas palabras.
—¿Estás bien? —me preguntó, con su voz grave rom