Mientras la espalda de la mujer caía en el suave colchón y la mitad del cuerpo del hombre se posisionaba sobre el de ella, los besos seguían plasmandose sin romper el límite impuesto.
Ahora ambos notaban cuanta verdad había cuando decian que 'Una vez que se prueba el amor, ya nada lo puede detener.' Pues ellos eran la clara muestra de eso.
Entre susurros entre besos y caricias que viajaban, Teo seguia insistiendo a su pareja para que lo aceptara. No quería ser rechazado ni romper ese vinculo q