Salomón se alejó y no regresó durante algunos días, mismos en los que conoció a Luca, su protector.
—¿Te envía Gabe?
—Sí, la visita de Salomón lo preocupa, así que mi misión es la de enseñarte a pelear y así podrás defenderte de todos aquellos que vengan a atacarte.
—De acuerdo y gracias, no me gusta sentirme indefensa.
—Quiero que mantengas contigo el collar que he de entregarte, este te protegerá y los ataques de estos demonios no serán tan poderosos.
Luca se quedó en silencio algunos min