De pronto Christie notó que sus zapatos y su abrigo no estaban, pero quejarse de aquello era inútil, nadie estaba cerca para ayudarla. No sabía a dónde ir, estar atrapada dentro de un sueño era algo desesperante. Y a diferencia de otras veces dónde despertaba tras la pesadilla, esa vez era consciente de que estaba ahí de forma indefinida así que quedarse quieta no era una opción. Necesitaba salir de ahí.
¿Gabe?
Estás soñando; pero eso no quiere decir que no puedan herirte.
Quiero verte.
Lo sé,