Gabriel Dracul miraba sin mirar realmente, las montañas desde su habitación en el castillo familiar. No ese que atraía turistas diariamente sino el original. Ser hijo del famoso conde, le había dado siempre una especie de plataforma de seguridad, ya que siendo el benjamín de la familia, nunca había tenido grandes preocupaciones.
No hasta ella, su compañera.
Y había querido acudir a los suyos en busca de ayuda, de apoyo, de protección, sin embargo, cada uno atravesaba momentos muy complicados, y