Dragos miraba con atención a Gabe quien evidentemente sabía cosas que ellos no. Y comprendía cuán difícil podía resultarle el no poder evitarle todo aquello que le esperaba a su compañera. Su hermano había sido un gran apoyo para Emi, los últimos meses desde su llegada a Rumanía, su compañera había desarrollado un vínculo especial con el benjamín de la familia.
Emi no era una guerrera, y ya sufría mucho al tener que alimentarse tomando la esencia de quienes la rodeaban. Tener a Gabe en su vida