Mundo ficciónIniciar sesiónEl desastre que había quedado después inundaba todo el panorama de Alba. Se encuentra frente a su laptop, sentada en un mueble y con una rodilla tocando su quijada, perdida. La luz de la pantalla le iluminaba el rostro; las lágrimas ya estaban frías, pero aún le mojaban las mejillas.
En el estéreo, una canción inglesa sonaba a volumen medio, era de Sam Smith, «I’m not the only one» . Le gustaba esa canci&o







