Mundo ficciónIniciar sesiónEl hombre que su esposo había llevado a la casa aún no despertaba. Lo único que había pasado repitiendo mientras lo ponían en el sofá era «Alba, Alba», «Perdóname» y «Fue Alessa». Lo repetía como poseso.
Shinto estaba en la cocina preparándole un café cargado para cuando despertaste. Dijo que era cliente del bar desde hacía varios años y le tenía







