La tensión entre nosotros era innegable. Cualquier aque nos viera desde fuera diría que dos enemigos estaban desafiándose a muerte, Pero, no. No había nada de eso. Por lo menos no de mi parte. Porque por esa mujer yo estaba sintiendo todo menos odio, no el odio que es producto del resentimiento. La odiaba pero por hacerme sentir vulnerable y obligarme a evitar que cualquier desgraciado se le acerque.
El ambiente del bar se había tensado aún más. La mirada de Sienna estaba clavada en mí, desafia