La Emboscada
El chirrido de frenos, seguido por un impacto brutal, sacudió el auto escolta frente a ellos. Callum apenas alcanzó a girar la cabeza cuando un camión de carga atravesó el carril y embistió de lleno a la camioneta, levantándola en el aire como un juguete. El sonido de metal desgarrándose llenó sus oídos.
- ¡Sujétense! - bramó Eliot, tirando de su cinturón, justo cuando otro vehículo se abalanzaba directamente contra ellos.
El golpe fue devastador. El mundo se volcó en un estallido