Mundo ficciónIniciar sesiónProtegiendo A Los Que Amo
Aurora permanecía recostada sobre la camilla, con la bata abierta apenas para que Harper pudiera acomodar el dispositivo que aseguraría la firma biométrica. Sus ojos brillaban con una mezcla de determinación y cansancio, mientras el funcionario a cargo del registro la observaba con cierta incredulidad.
- Señorita Hastings… - le dijo, dudando - ¿Está segura de que esto es legal? No







