Mundo ficciónIniciar sesiónLo Que No sabía
Los días pasaron con una cadencia casi mecánica. Aurora permanecía en la casa de Evan, alternando momentos de tranquilidad con ráfagas de ansiedad y recuerdos de Callum. Evan se movía a su alrededor con cuidado: preparaba su desayuno, ajustaba la iluminación para que descansara mejor, incluso revisaba las alarmas biométricas sin invadir su espacio. Todo pensado para que ella y su bebé estuvieran seguros.
Aurora agradecía la atención, pero la presencia constante de Evan la mantenía en alerta. Cada roce accidental de sus manos mientras le entregaba un vaso de agua, cada gesto protector, la hacía recordar a Callum: su fuerza contenida, su voz profunda, su manera de sostenerla y de cuidar su vientre. Cada vez que cerraba los ojos, sentía la calidez de sus brazos y el latido de su hijo contra su cuerpo, mezclado con la desesperación de ha







