Por Rodolfo
Cuando entramos a la casa, charlamos unos minutos, no puedo dejar de decirle que la deseo, que quiero estar con ella, no logré nada, tampoco era el momento, ella estaba nerviosa y agotada, me confesó sus nervios y lo importante que fue para ella lo que sucedió esta madrugada.
Le dije que me había asombrado y terminé por abrazarla.
Sentir como se relajaba al estar en mis brazos, me llevó a un oasis de placer.
Nuestros padres tenían razón en varias cosas, me estoy dando cuenta de a po