CAPÍTULO 7. ¿QUIÉN ES LA MADRE?
TRES AÑOS DESPUÉS.
Seattle, Washington.
—Permítame explicarle —el médico se aclaró la voz, al escuchar a Alexander hablar con molestia.
—No es posible que después de tanto tiempo, no puedan encontrar un vientre subrogado para darme un hijo —bramó agitado.
—No ha sido sencillo —refirió—, de la lista de mujeres que teníamos, hemos tenido que ir descartando candidatas. No todas aprueban la valoración psicológica, además que tampoco han salido bien en los exámenes médicos, considere que si consumen