CAPÍTULO 58. ¿SERÁ UNA RECAÍDA?
Madison sonrió al observar que Alexander por fin despertaba, se acercó a él y colocó una de sus manos sobre su frente.
— ¿Qué ocurre? —cuestionó con extrañeza.
—Anoche tuviste fiebre —expresó con preocupación—, comenzaste a delirar. —Se aclaró la garganta—, por fortuna localice a… la doctora Olivia y ella me ayudó a controlarla.
Él se sentó sobre la cama y sacudió su rostro.
—No recuerdo nada de esto —explicó—, de lo único que me acuerdo es que estabas inquieta y me recosté a tu lado.
— ¿Te has