Blanche:
—Pecchi.
Mi voz suena rara.
Suena como al chirrido de un metal oxidado.
Valiant levanta la cabeza, dejando de lado el dibujo de un carrito que hacía, ha soltado un chillido y se ha subido a mi cama de un salto.
—¡Mami! ¡Mami está despierta!
Oh, lo tomo entre mis brazos y lo estrujo contra mi corazón.
Mi bebé.
Mi pequeñín valiente.
Valery se queda quieta, acercándose al borde de la cama con temor, le tiembla el mentón y se le han llenado los ojitos de lágrimas.
—Fue mi culpa.- solloza,