Orión
El sol se estaba poniendo, bañando el cielo en tonos de naranja y rosa, cuando vi a Sam acercarse. La fatiga en sus ojos y la tensión en sus hombros eran evidentes, pero había una determinación subyacente que me hizo admirarla aún más. La brisa fresca de la tarde traía consigo el olor a tierra mojada y a los pinos cercanos, mezclándose con el aroma de la destrucción reciente.
—Orión, —dijo Sam con un suspiro, —Heider se quedará con las brujas para aprender sobre sus habilidades.
Mis pe