Octavia
Desperté justo cuando el sol comenzaba su descenso, tiñendo el cielo con tonos de naranja y rosa. Aún bajo la luz del sol, estábamos bien cubiertos bajo el gran árbol que habíamos decidido ocupar mientras dormíamos. Las ramas se entrelazaban en lo alto, formando un techo natural que nos protegía.
Me levanté al tiempo que me desperezaba, estirando cada músculo de mi cuerpo. Había una sensación de frescura en el aire que rejuvenecía. Miré a mi alrededor y noté la ausencia de Lucien.
Tal v