Durante varios días, Isabela evitó abrir el Chat. Por suerte, la abogada parecía estar tan ocupada como ella y no tomó la iniciativa de iniciar una conversación.
Aquella tarde, mientras trabajaba en el departamento de I+D, apareció una notificación del investigador privado en su pantalla:
—Señora Isabela, hemos localizado a Emerson en un bar junto a la Escuela Secundaria N.º 19. Ya está retenido.
En cuanto recibió la dirección, Isabela sintió un vuelco en el estómago. No tenía valor para ir s