Tiempo después me enteré que Jefferson se había levantado temprano esa mañana, tanto, que el sol apenas lograba llegar a despuntar en el firmamento y cuando llegó al primer piso de la casa de Riley Raúl ya lo estaba esperando en el mueble frente al reloj.
Deseó poder despedirse de mí, de Walter y hasta de Meredith, pero la expresión huraña con la que Raúl lo había recibido le demostró que incluso a esa hora ya estaban retrasados. Pesó que, si todo salía según lo planeado, llegaría esa misma noc