Cuando desperté, no encontré a Meredith a mi lado, el sol ya había salido y llevaba por lo menos dos horas de recorrido en el cielo. Me senté en la orilla de la cama y comprobé que el cuerpo me dolía por todas partes, la caída del auto sí que me había dejado en cuerpo mallugado.
Me puse de pie y caminé con pasos suabes, las muchachas estaban distribuidas por toda la casa ordenando y limpiando y la estaban dejando mas limpia de lo que la había llegado a ver en mi vida. Me pregunté qué pasaría de