—¿Y qué va a pasar con el circo? —preguntó Elena luego de enterarse sobre la última cláusula del testamento de su padre.
—Estamos quebrados —dijo Tobías—. Esto de llenarse de deudas es herencia familiar.
—¿Y saben algo sobre finanzas? —preguntó Ale—. Porque para trabajar en empresas Grandón hay que estar bien calificado.
—Claro. Un circo también es una empresa —aseguró Tobías. Les mostró la cuchara que cargaba. Acababa de doblarla con el poder de su mente.
Elena aplaudió.
—¡Son tan talentosos!