Dermatitis, anemia, déficit de vitamina B12, D y traumatismo encefalocraneano. Ese era el resumen del diagnóstico de Bea en el hospital.
—¿Cuál es tu nombre? —fue lo primero que la doctora le preguntó al recuperar la conciencia.
—La arcilla huele tan bien... no sé por qué no te gusta —respondió ella, mirando con un ojo a la doctora y con otro al enfermero.
Tal vez habría que agregar a la lista una conmoción cerebral y estrabismo.
Irene se enteró de lo ocurrido cuando la policía fue a buscar a M