El operario del terminal guardó la maleta de Beatriz en el compartimiento lateral del bus. Ella miró una vez más el andén, como esperando ver a alguien que hubiera ido a despedirla. Había querido ir sola, así sería más fácil.
No entendía la opresión que sentía en el pecho. No echar raíces era la historia de su vida, irse de un lugar era para ella como cambiarse de ropa. Tal vez, por un instante tan breve como el aleteo de una mariposa, pensó que ahora sería diferente.
Ni modo, tenía mucho que h