Amor puro
Esa noche se hizo de recuerdos para todos, pues Amalia sentía afligido su corazón y no podía parar de pensar en Dante. Todo inició días atrás cuando volvió a verlo en las redes sociales. Allí volvió a ver su rostro serio y sin expresión, pero aún podía acelerar sus ritmos cardíacos.
«¡Ring! ¡Ring! ¡Ring!»
—¡Sí, buenas noches!
—Disculpa por la hora, pero debido a algunos acontecimientos hasta ahora estoy libre. ¿Cómo están?
—Hola, Dylan. Estamos bien y pronto nacerá tu sobrino. ¿Tiene