27. ¿Vulnerabilidad... o romance?
Podría pensar que la actitud de Kedar después de nuestra discusión era la causante de que estuviese comportándose de manera tan extraña. El hombre, literalmente, estaba tan sumido en sus pensamientos que las veces que intenté acercarme y mantener una conversación amena, simplemente asentía a absolutamente todo lo que yo decía. Llegué a un punto donde quise hacerle una broma, pidiéndole una cantidad de dinero bastante considerable, y por increíble que pareciera, no se negó.
Tomó su billetera y me