Mundo ficciónIniciar sesiónLiam entró con su esposa en aquella suite, blanca y dorada con pétalos de rosas y velas a su alrededor.
— No creí que Riny pidiera esta decoración. — admitió con un poco de vergüenza el hombre.
— Las mujeres somos románticas por naturaleza. Eso cualquier caballero lo sabe.
Quieres a un caballero princesa, bien, te lo daré.
Él no se







