Ya habían pasado dos días, dos días en los que Nicolás pensó en como lograr que Valeria no se enterará de su situación.
El día en la oficina no fue para nada fácil, aun así, necesitaba asegurarse que su esposa estuviese muy lejos cuando él, se hiciera esa operación que podía acabar con su vida.
Era tarde en la noche cuando Nicolás entró en la habitación, con una expresión en el rostro que Valeria no logró descifrar de inmediato. Ella estaba acostada en la cama, leyendo un libro mientras el suav