Herman la miró extrañado mientras pensaba antes de dar una respuesta.
—Lo que digo es que por cómo reaccionas me resulta extraño, te muestras inquieta e insegura ante cualquier avance y en algunos casos rechazas todo con demasiada fiereza, pero casi no le das importancia cuando se trata de algo más ligero, es como si esperaras que insistiera, pero te diera pavor que lo hiciera. Eso hace que me cause intriga.
—¿Y esa intriga fue lo que le dijo que me estuviera metiendo la mano por debajo de