Pilar estaba fuera de la realidad, al menos de la suya, era tan fácil dejar el pasado fuera de ese cuarto, era tan fácil enamorase de ese hombre y allí entre sus brazos, se sentía segura, sin ser juzgada, en ese momento, no podía pensar en si la alta sociedad etiquetaría como una mujer fácil, o peor aún, una caza fortuna, todo lo que podía pensar era que Ares estaba pasando su pene por sobre su ropa interior.
—Yo en verdad te amo Pilar, y con el tiempo veras que no miento.
Ese fue el juramento