Ares simplemente ingresó a la mansión no solo porque estaba dispuesto a darle un momento sola a la pareja Padilla, más bien era la necesidad de cerciorarse de que Pilar estuviese bien, algo que por supuesto no pasó desapercibido para Esther, quien como era de costumbre, inmediatamente le dio un leve codazo a Rosamel, mismo que la miró con molestia, para luego observar cómo su esposa apuntaba con su barbilla en dirección a Ares.
—No es necesario que me golpees, solo dime que lo vea y lo veré.
Se