La lágrima que con tanto esfuerzo Daniel había logrado provocar en su mirada, se evaporó ante la fría interrupción de Pilar, con aquella frase la castaña le dejaba más que en claro, que le importaba poco y nada cómo se sentía, mejor aún, le interesaba nada el recordar su pasado juntos, y la furia que lo recorrió al sentirse el quedar como un idiota frente a todos, eso fue más que suficiente para que las lágrimas se secaran de inmediato.
—Tienes razón, creo que sigo haciendo las cosas mal, siemp