Liam siente su sangre hervir y luego soltó un rugido que hizo vibrar hasta las paredes, asustando a Mía, la cual se separa inmediatamente de Salvatore.
El Rogue rugió nuevamente, pero en este caso, sacando sus garras y colmillos. Los músculos de su cuerpo se incrementaron más, dónde la camisa se hizo más pequeña y se terminó rompiendo.
Liam volvió a gruñir, así que Mía sabe que su Alfa ha perdido el control. —¡Liam…!— gritó, porque no quiere que algo malo pase y todo por culpa de Salvatore
El R