—¡¡Mía!!— la voz de Leticia detiene a Salvatore, pero literalmente maldijo a Leticia mentalmente
Mía fue salvada por la campana, aunque no sabía con exactitud las intenciones de Kians, pero tampoco le agradaba su acercamiento aunque ella le pidió alejarse.
Leticia se acerca rápidamente. —estamos ocupados ¿No ves?— pregunta Kians a la Leticia, la cual mira con nerviosismo a Mía
—no lo estamos, señor Salvatore, hire a la habitación para dejarle organizado— Mía se hace a un lado y agarra a Letici