Siento cómo mi corazón se acelera al tener tan cerca su hermoso rostro, y esos ojos que siento me han visto desde siempre.
Esa sensación de no conocer a una persona, pero, aun así, todo en él me resulta familiar. Sus manos, sosteniéndome, producen electricidad en mi cuerpo. Involuntariamente, todo mi ser reacciona a él.
«Austin James… ¿De verdad tú eres, mi esposo?» —Pienso, asimilando una felicidad que se cuela en mi pecho al tenerlo tan cerca. Es como si mi más grande sueño se hubiera