La mirada de Lucía me hizo sentir bien de una forma que no lograba explicar.
Siempre me había mirado diferente.
Incluso cuando dice odiarme.
Incluso cuando intentaba huir de mí.
Y ahora, después de todo lo que había pasado, después de las mentiras, las guerras, los secretos y la sangre derramada, seguía mirándome de una manera que ninguna otra mujer lo había hecho jamás.
Por eso, cuando escuchó que sería mi mujer ante todos, su expresión cambió.
Ya lo era para mí.
Pero quería que el mundo enter