Le puse seguro a la puerta.
Me quite la camisa y el pantalón quedando en boxer
—Mi hijo no te mancho el pantalón.
Protesto y camine hacia ella quien se quedó quieta.
—Su madre me las va a pagar.
La tome de la nuca y la uni en un beso.
—Señor Moretti, eso es para que ninguna mujer se le acerque.
La levanté y ella me rodeo con sus piernas.
Me senté en la cama con ella abierta de piernas arriba de mi.
Los besos no se detenían al contrario se profundizaban.
La tome de la cintura y