101: Amantes al descubierto.
Mi padre es el primero en acercarse.
Su presencia impone como siempre.
Firme.
Controlada.
Como si todo esto hubiera sido planeado desde el inicio.
—Hija.
Me abraza.
Y eso basta.
Siempre me demuestra cuánto me quiere aún que esté molesto.
Detrás de él, mis suegros aparecen con sonrisas perfectamente ensayadas.
—Llegaron —dice mi suegra, tomando mi mano con una calidez que no siento real—. Justo a tiempo.
Mi suegro estrecha la mano de Landeros con orgullo.
—Así me gusta.
Como si estuviéramos cump