88. Sexo frenético
—No. —Se acerca a mí en tres zancadas y me agarra por los hombros—. Ni se te ocurra. Yo tomé la decisión. Soy un adulto. Soy un profesional. Conocía las consecuencias y aun así lo hice. Es mi responsabilidad.
—Pero si no hubiera…
—¿Si no hubieras sido qué? ¿No hubieras sido tú? ¿No hubieras sido hermosa, inteligente e irresistible? —Aprieta aún más el agarre—. Te deseé desde la primera sesión, Sloane. Antes de que intentaras seducirme. Antes de que cruzaras la línea. Te deseé, y debí haberte de