Los Larsson llegaron a New York, pero igual no sabían dónde buscar, hasta que por fin Victoria volvió a comunicarse con Mercedes, le dio la dirección de un hospital, todos llegaron allá con el alma en un hilo, pero no estaba Rebeka, solo Victoria con un muchacho. Brenda lo reconoció y fue de inmediato con él.
—Mickey, ¿dónde están? —preguntó Brenda sin preámbulo, pero Michael la miró y a su alrededor y con rabia a Victoria que bajó el rostro apenada con él.
—Brenda, no sé donde están,