99. LA DIOSA LUNA
La Diosa Luna, irradia una furia deslumbrante. Su hermoso rostro, usualmente sereno y tranquilo, ahora está arrugado por la ira. Sus ojos, dos esferas de luz plateada, brillan con una intensidad que hace que todo el palacio se ilumine con una luz fría y dura.
—No madre, la mujer lobo Gil, tenía su propio Arconte —dice ella sin dejar de unirse a Jan.
—¡Imposible! —exclama alterada la Diosa Luna. —No permití que se reprodujeran los Arcontes dentro de mis hijos en la tierra, tienes que estar equiv