Capítulo 33: Verdades Incómodas.
Jack se recostó en el sofá, una carcajada nerviosa escapándose de sus labios. La incredulidad se mezclaba con una diversión inesperada, y luego, con una mezcla de preocupación.
—¡Espera, espera! ¿El gran Noah Koch, el hombre de hielo que solo tenía ojos para los números y el recuerdo de su esposa, acaba de confesar que besó a la mujer que lleva a sus hijos? ¿Y que la consoló? ¿Qué clase de universo paralelo es este?
Noah lo miró con seriedad, la reprimenda implícita.
—No es gracioso, Jack. Esto