Mundo ficciónIniciar sesiónDe modo que el misterioso mecanismo de la plataforma consistía en dos taladros, cada uno apuntando a uno de los campeones, directamente a sus ojos, y se acercaban a ellos deslizándose por un riel.
El ruido, parecido al de la fresa de los dentistas, le hacía rechinar los dientes y además no le era grato teniendo en cuenta que todavía tenía dolor de cabeza.
La punta metálica del taladro cada vez más cerca de dejar







