Capítulo 28. Oferta (Alana)
Alana despertó en la cama más grande que había visto en su vida, envuelta en sabanas de seda blanca.
Si había tenido un sueño, no lo recordaba. Estaba tan agotada que su mente se quedó perdida en la nada obscura, pero tan pronto como recuperó el sentido el dolor volvió a azotarla con toda su fuerza.
Había ganado, la opulenta habitación de película que le habían asignado después de la final era una buena muestra de la vida que le esperaba, pero no podía sentirse feliz por eso.
La dulce mirada y