Fueron arrastrados al interior del edificio y luego por los pasillos hasta detenerse frente a la imponente puerta de madera del que suponía era el despacho de la mente maestra detrás del torneo.
— Tienes 30 segundos para explicar por qué necesitas mi tiempo en este momento.
Respondió, con un tono extrañamente autoritario, la voz infantil de Grace cuando uno de los hombres tocó la puerta.
— Nos informaron de un intento de fuga…
— ¿Y qué haces aquí en vez de atraparlos?
Le interrumpió irritada.
—